Un equipo de expertos de diversas disciplinas, incluyendo cardiólogos y cirujanos cardíacos del Centro del Corazón, adscrito a la Universidad de Maryland, en Baltimore, Estados Unidos, se ha ocupado de hacer un ensayo clínico que evalúa la eficacia de bombas cardíacas alimentadas eléctricamente a través de un conector que se sostiene en el cráneo, detrás de una oreja.
La conexión abdominal, propensa a la infección, limita además algunas actividades, tales como la natación o el tomar baños de inmersión, dado que el agua puede contribuir a la infección.
Las bombas cardiacas, llamadas dispositivos de asistencia ventricular izquierda (LVADs por sus siglas en inglés), ayudan a la cámara bombeadora principal del corazón, el ventrículo izquierdo. Los LVADs son implantados en el pecho y se les energiza mediante baterías externas.
La principal diferencia entre el diseño clásico y el transcraneal probado por el equipo del Dr. Bartley P. Griffith, de la Universidad de Maryland, está en el modo en que la alimentación brindada por el conjunto de pilas eléctricas especiales llega a cada bomba implantada en el pecho.
En el diseño clásico, el cable interno de alimentación eléctrica pasa a través de una abertura en la pared abdominal.
En el nuevo diseño, el cable se lleva por dentro a través de un minúsculo "túnel" que pasa por el cuello y llega a la cabeza. Allí, el cable interno se conecta a un enchufe especial instalado en el cráneo, detrás de una oreja, en la misma área utilizada para hacer pasar hacia dentro del cuerpo los cables de los electrodos en los implantes cocleares. En el exterior del cráneo, un cable a prueba de agua que proviene del conjunto de pilas eléctricas se conecta al enchufe especial.
Fuente
Foto: Jarvik Heart, Inc.
0 comentarios:
Publicar un comentario